SESIÓN 5 — EL CORAZÓN MISERICORDIOSO DE CRISTO
CAMINO
DE VUELTA A JESUCRISTO
«Sed misericordiosos, como vuestro Padre es misericordioso»
Sesión 5 — El
Corazón Misericordioso de Cristo, entrando en el amor que perdona y
restaura .
Intención de la sesión
Contemplar y
acoger la misericordia del Corazón de Cristo,
que sana, perdona y restaura sin condiciones, y aprender a vivir desde ese
mismo amor.
Esta sesión
se ofrece:
- por la sanación de nuestros
corazones.
- por quienes viven atrapados en
la culpa o el juicio.
- por la reconciliación entre los
seres humanos.
- por toda la Creación herida,
que clama misericordia.
Apertura Sagrada
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén.
Silencio
breve.
Invocación
Dios de amor y misericordia,
Tú revelas tu corazón en Jesucristo.
Permítenos entrar en ese Amor
que no condena,
que no rechaza,
que todo lo restaura.
Amén.
Palabra Viva —
Evangelio Canónico
Se proclama
lentamente:
«Sed misericordiosos,
como también vuestro Padre es misericordioso.
No juzguéis, y no seréis juzgados;
no condenéis, y no seréis condenados;
perdonad, y seréis perdonados.»
(Lucas 6, 36–37)
Silencio.
La palabra misericordia se deja reposar en el corazón.
Meditación en
silencio
La
misericordia no niega la verdad.
La abraza.
Cristo no justifica
el pecado, pero nunca rechaza al pecador.
Silencio
prolongado.
Texto
Complementario — Apócrifo
(Evangelio
de María Magdalena)
Se lee con
respeto:
«El Salvador dijo:
No hay pecado,
sino que sois vosotros quienes hacéis existir el pecado
cuando actuáis según la naturaleza de la adulteración.»
(Evangelio de María, 4, 12–13)
Silencio.
Este texto
se recibe como llamada a sanar la raíz interior,
no como negación de la responsabilidad moral.
Respiración del
Corazón
Con
suavidad:
- Al inhalar:
“Jesús, manso y humilde de corazón…” - Al exhalar:
“…haz mi corazón semejante al tuyo.”
Tres veces.
Oración al
Corazón Misericordioso de Cristo
Señor Jesucristo,
Corazón lleno de compasión,
mira mis heridas
y no te apartes de mí.
Enséñame a perdonar
como Tú perdonas,
a amar
como Tú amas,
y a mirar al otro
con tus ojos.
Amén.
Gesto Ritual
Colocar
ambas manos sobre el pecho.
Interiormente:
“Jesús,
confío en Ti.”
Este gesto
se ofrece:
- por los corazones endurecidos
- por las víctimas y los que han
herido
- por las relaciones rotas
- por la humanidad necesitada de
compasión
Oración por la Humanidad y la Creación
Padre misericordioso,
mira a tus hijos con ternura.
Que cesen la violencia y el juicio,
que brote la reconciliación,
y que la Tierra sea tratada
no como objeto,
sino como don.
Amén.
Integración
Silencio
largo.
No hacer
nada.
Solo dejarse amar.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Que la paz de Cristo
guarde nuestros corazones
y se extienda a toda la Creación.
Amén.
(cf. Mateo 5, 7)
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén.
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