SESIÓN 9 — LA RESURRECCIÓN DEL ALMA
CAMINO DE VUELTA A JESUCRISTO
«No está aquí; ha resucitado»
Sesión 9 — La Resurrección del Alma, donde la luz irrumpe sin negarlo
todo lo anterior.
Ahora la luz irrumpe, sin negar la cruz, sin borrar
las heridas. La Resurrección no cancela el dolor: lo transfigura.
Intención de la sesión
Acoger la Resurrección de Jesucristo como realidad viva que renueva el alma, restaura
la esperanza y anuncia que la muerte, el pecado y la oscuridad no tienen la última palabra.
Esta sesión
se ofrece:
- por nuestra esperanza herida
- por quienes viven en duelo,
desesperanza o vacío
- por la humanidad marcada por la
muerte y la violencia
- por toda la Creación que espera
ser levantada a nueva vida
Apertura
Sagrada
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén.
Silencio
lleno de expectación.
Invocación
Dios de la Vida,
Tú resucitaste a tu Hijo
y abriste un camino nuevo para la humanidad.
Haznos partícipes de esta vida nueva
y renueva nuestro corazón
en la esperanza que no defrauda.
Amén.
Palabra Viva —
Evangelio Canónico
Se proclama
con solemnidad serena:
«Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres:
No temáis vosotras;
porque yo sé que buscáis a Jesús,
el que fue crucificado.
No está aquí, pues ha resucitado,
como dijo.
Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor.»
(Mateo 28,
5–6)
Silencio
prolongado.
Meditación en
silencio
La tumba
está vacía.
No porque el amor haya huido,
sino porque ha vencido.
La
Resurrección
no es huida del mundo,
es inicio de un mundo nuevo.
Silencio.
Texto
Complementario — Tradición Antigua
(Evangelio
de María Magdalena)
Se lee con
respeto y discernimiento:
«El Salvador dijo:
Donde está la mente, allí está el tesoro.»
(Evangelio de María, 7, 4)
Silencio.
Este texto
se recibe como llamada a vivir desde la
conciencia resucitada, no desde el miedo.
Respiración de
la Vida Nueva
Con suavidad
y gozo contenido:
- Al inhalar:
“Cristo vive.” - Al exhalar:
“Yo vivo en Él.”
Tres veces.
Oración de
Esperanza Resucitada
Señor Jesucristo,
vencedor de la muerte,
entra en mis sepulcros interiores,
en lo que parecía perdido,
en lo que ya no esperaba.
Levántame contigo
a una vida nueva,
y hazme testigo de tu Resurrección
en medio del mundo.
Amén.
Gesto Ritual
Abrir las
manos hacia arriba, a la altura del pecho.
Interiormente:
“Señor,
recibo la vida nueva
que Tú me das.”
Este gesto
se ofrece:
- por quienes han perdido la
esperanza
- por los que viven bajo la
sombra de la muerte
- por los pueblos devastados
- por la Tierra que necesita
resurrección
Oración por la
Humanidad y la Creación
Dios de la Vida,
resucita a la humanidad del miedo,
de la violencia
y de la desesperanza.
Que la fuerza de la Resurrección
renueve los corazones
y restaure la faz de la Tierra.
Amén.
Integración
Silencio
luminoso.
No forzar la
alegría.
No negar el camino.
Dejar que la vida nueva brote.
Cierre y
Bendición
Bendito sea Dios,
que nos hizo renacer
para una esperanza viva
por la resurrección de Jesucristo.
Que esta vida nueva
alcance a toda la Creación.
Amén.
(cf. 1 Pedro 1, 3)
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén.
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